
Charles Robert Darwin (12 de febrero de 1809 – 19 de abril de 1882) fue un naturalista inglés que demostró que todas las especies de seres vivos han evolucionado con el tiempo a partir de un antepasado común mediante un proceso denominado selección natural. La evolución fue aceptada como un hecho por la comunidad científica y por buena parte del público en vida de Darwin, mientras que su teoría de la evolución mediante selección natural no fue considerada como la explicación primaria del proceso evolutivo hasta los años 1930,[1] y actualmente constituye la base de la síntesis evolutiva moderna. Con sus modificaciones, los descubrimientos científicos de Darwin aún siguen siendo el acta fundacional de la biología como ciencia, puesto que constituyen una explicación lógica que unifica las observaciones sobre la diversidad de la vida.[2]

Con apenas 16 años Darwin ingresó en la Universidad de Edimburgo, aunque paulatinamente fue dejando de lado sus estudios de medicina para dedicarse a la investigación de invertebrados marinos. Posteriormente la Universidad de Cambridge dio alas a su pasión por las ciencias naturales.[3] El segundo viaje del HMS Beagle consolidó su fama como eminente geólogo, cuyas observaciones y teorías apoyaban las ideas uniformistas de Charles Lyell, mientras que la publicación del diario de su viaje lo hizo célebre como escritor popular. Intrigado por la distribución geográfica de la vida salvaje y por los fósiles que recolectó en su periplo, Darwin investigó sobre el hecho de la transmutación de las especies y concibió su teoría de la selección natural en 1838.[4] Aunque discutió sus ideas con algunos naturalistas, necesitaba tiempo para realizar una investigación exhaustiva, y sus trabajos geológicos tenían prioridad.[5] Se encontraba redactando su teoría en 1858 cuando Alfred Russell Wallace le envió un ensayo que describía la misma idea, urgiéndole a realizar una publicación conjunta de ambas teorías.[6]
Su obra fundamental, El origen de las especies, publicada en 1859, estableció que la explicación de la diversidad que se observa en la naturaleza se debe a las modificaciones acumuladas por la evolución a lo largo de las sucesivas generaciones.
Como reconocimiento a la excepcionalidad de su obra fue uno de los cinco personajes del siglo XIX no pertenecientes a la realeza del Reino Unido honrado con funerales de Estado, siendo sepultado en la Abadía de Westminster, próximo a John Herschel e Isaac Newton.(WIKIPEDIA)

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RSS o TrackbackMe consuela saber que nuevos estudios dicen que el hombre no desciende del mono, creo que ser´ña solo unos pocos mlos que no descendemos de él, poreque otros muchos creo que no solo si descienden sino que se equiparan al peor de los animales
Hubo uns vez un estudio que decia que la mosca tenia mas consonacia genetica con el ser humano que el mismo mono
Lo cierto es que si con algun animal experimentan es con la rata de laboratorio y que de poner un organo animal antes lo pondrian del c erdo que del mono
Son cuestiones para pensar
Yo creo que, más bien el mono desciende del hombre. Recordad las “monadas” que hacen por vuestro Casco Histórico, esos chavales tan “monos”, las noches de los fines de semana.
Y los que hacen el mono son los que estos días la han montado y la van a seguir montando
http://nohayquienvivaasi.blogspot.com/2009/02/polemica-en-zaragoza.html
Loas monos hacen monadas y nuestros politicos son una monadas, por eso yo no creo en monadas, porque las monadas son efimeras
Cuando os entren ganas de creer en los politicos recodar ” No servir a señores que puedan morir ” san Francisco de Borja al ver el rostro de la emperatriz Isabel mono en vida y tan horripilante en vida
Perdon he querido decir ” Tan horripilante sin vida”
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