

Hace 25 años, un 29 de julio de 1983, el cine perdió a uno de sus grandes maestros de todos los tiempos. Pero sobre todo, hace ahora 25 años, Aragón y Calanda perdieron a una de las grandes figuras que ha aportado a la historia esta tierra nuestra; perdieron a uno de los grandes embajadores de lo aragonés: Luis Buñuel.
Hoy, celebramos uno de esos aniversarios que necesariamente debería recordarse en cada uno de los rincones de esta comunidad, y especialmente en la Expo, donde ya se nos pasó la conmemoración del cañonazo de Agustina de Aragón, para vergüenza de muchos.
Hoy, los tambores del Bajo Aragón deberían retumbar más fuerte que nunca en Zaragoza, rememorando esa Semana Santa que tanto apasionó al cineasta calandino, poniendo sonido a ese recuerdo de un aragonés universal.
Y esta mañana, cada uno de los visitantes que ponga el pie en el meandro de Ranillas debería saber que Aragón también sabe rendir homenaje a sus artistas, como ya han hecho otras comunidades con Dalí, Lorca o Juan Ramón Jiménez.
El 29 de julio de 2008, debería recordarse en esta Crónica de la Expo como el día de Luis Buñuel en la Exposición Internacional, como el día del gran Buñuel. Esperemos estar a la altura.
FUENTE: DOMINGO BUESA, Cronista Oficial de la Expo 2008.

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RSS o TrackbackDios mio como pasa el tiempo Luis Buñuel fue un gran difusor de todo lo aragonés y en especial de la tamborrada de calanda Merece todo nuestro respeto Creo que desde mexico hizo bastante
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