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Que mejor ocasión que este año jubilar paulino, en el que se cumplen los dos mil años del nacimiento del Apóstol San Pablo que visitar su Iglesia Parriquial en el barrio del Gancho y admirar, de paso que se gana el jubileo, las magníficas obras de arte que alberga.

Hoy quiero destacar su retablo mayor. Esta obra de Damián Forment se inició en 1511, pero hubo cambios posteriores que alargaron la obra hasta 1517, cuando comienza su policromía; y todavía en 1524 contrataba el guardapolvo.  La obra presenta un banco, cuerpo de cinco calles y guardapolvo. Las escenas del banco se dedican a la Pasión de Cristo y las calles laterales a la vida de San Pablo, en la central están un Calvario y la monumental imagen del Santo titular, pieza de la gubia de Forment, mientras que el resto delata la colaboración del taller. En este esquema de trabajo masivo hay que situar el uso de las estampas de Alberto Durero para las composiciones figurativas de la obra.
A comienzos de 1518 el escultor decide instalarse definitivamente en la capital aragonesa, avecindándose y comprando posteriormente una casa en la parroquia de San Pablo.(Mira por donde Forment fué vecino del Gancho).