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Leo en el periódico, la decisión del Consejero de Justicia de la DGA, de instalar en el Casco Histórico de Zaragoza el llamado Distrito de la Justicia, para ello, se piensa utilizar como sedes judiciales, dos edificios catalogados como el Palacio de Fuenclara y la Imprenta Blasco. Quiero decir en primer lugar que no tengo nada en contra de que la Administración de Justicia busque nuevos espacios donde los funcionarios puedan trabajar en condiciones dignas, pero no estoy de acuerdo en que se prive al Casco Histórico de dos equipamientos que tenían un destino cultural y que de acuerdo con el espíritu del Plan Integral servirían de elementos dinamizadores del mismo.

El PICH se encuentra paralizado y el Gobierno Municipal no hace nada por un barrio donde hacen falta escuelas infantiles, donde abundan los pisos patera, donde existe una desigualdad social, sin Centro Cultural, con un Centro de Mayores que se ha quedado pequeño y tiene barreras arquitectónicas, y en el que las inversiones del 2008 no van a dejar nada reseñable.

En este DISTRITO DE LA INJUSTICIA social, quiere instalar la DGA y el Ayuntamiento, el Distrito de la Justicia. No deseo que salgan del Casco Histórico las actuales sedes judiciales, los despachos profesionales de abogados y procuradores, dado que proporcionan vida al Distrito, a sus comercios, a su hostelería etc. La solución pasa por ampliar lo existente en solares como los de las calles Galoponte o Ecce Homo que permitirían solucionar los problemas de falta de espacio.

Desde este blog, pido a las autoridades competentes que se preocupen por poner en marcha todas las actuaciones necesarias para que el Casco Histórico vuelva a tener pulso y resurja del letargo al que lo tienen sumido, que se vuelva a invertir hasta que el crecimiento llegue a un punto de no retorno y que equipamientos como el Palacio de Fuenclara o la Imprenta Blasco se destinen a usos culturales, que animen a los zaragozanos a bajar al Casco el mayor número de horas al día dando así vida a sus calles.